Puerperios, maridos y Bellas Durmientes del bosque

Mi hija de dos años está con un virus estomacal y vomita cada media hora, y esto desde hace 18.

Mi mente ahora mismo está, por pura empatía materna, en modo “vomitar toda la mierda que no me sirve” y hete aquí que una querida amiga, madre reciente también, me comenta que su marido necesita más atención y la reclama. Y me cita algo que ha escuchado en bocas doctas: el “papel biológico” de la pareja para servir de palanca, de “motivación”, para ese momento en el que madre e hijo dejan de estar tan fusionados y la madre, “por fin”, emerge del puerperio hecha una mujer, esposa y curranta de primera.

El puerperio es esa fase tan indefinida que comienza tras el nacimiento en la que la madre y su criatura son uno, un equipo indivisible, a nivel físico, social, emocional… y mental. La madre solo tiene energías para el retoño, la vida adquiere una perspectiva muy diferente y el bebé, a su vez, reclama a su mamá para su bienestar a todos los niveles. ¿Cuándo acaba? No se sabe. Depende de la madre, del bebé y de las circunstancias. Definitivamente, tres meses no dura. Bueno, que no pongo en duda que habrá mujeres que hayan tenido un puerperio de tres meses y ya está. Pero lo habitual no es esto. Lo habitual es que hasta que el bebé no da señales de independencia (movilidad, comunicación, deseo de irse con otras personas ratitos) no comience el fin de esta etapa privilegiada, primordial, alucinante, despertadora de conciencia.

Y lo habitual es que el puerperio se vea incomodado, interrumpido, alterado, por la vuelta al trabajo de mamá. No me voy a meter ahora a explicar la catástrofe ecológica que supone el abandono masivo de criaturas dependientes, hipersensibles, que están construyendo su concepto del mundo y de sí mismos, a cuidados de terceros que, simplemente, no aportan, por muy majos que sean, lo que aporta el entorno afectivo inmediato, y que es, sencillamente, primordial y determinante de por vida para el desarrollo afectivo, mental, social.

A lo que voy es a levantarle una ceja a esto del “papel biológico” del padre.

A ver, brevedad, acude a mí.

Mira:

Biológico, en el padre, el impulso sexual y la necesidad afectiva. Son reales, son naturales. Os queremos, maromos, no tiene nada de malo ser así. 

Biológica, en el bebé, la necesidad absoluta de su madre (o entorno afectivo inmediato, no se me enfaden las familias diversas)

Biológico, en la madre, el cóctel hormonal que la lleva alterada, mamífera, protectora, vigilante, y volcando sus energías en la criatura, como cualquier loba, elefanta o musaraña, según el nivel de glamour deseado.

Pero de biológico no hay nada en que ante esta circunstancia la respuesta socialmente extendida sea “este hombre está necesitado: mujer que estás ahí sin hacer nada, teta va, pañal viene: ¡haz algo tú!”

 

Desconocemos, por desgracia, si la diferente sexualidad de la mujer es algo biológico o si hay algo más. No podemos saber si la líbido reducida (o inexistente) de la madre durante el puerperio es debida simplemente a la lactancia, a las hormonas, a un chip animal que protege a la cría existente ante la llegada temprana de otra cría que le quite protagonismo -y opciones de supervivencia-, o también, como cabe sospechar con nuestra forma de vivir la sexualidad en general, a milenios de ninguneo y disponibilidad sexual impuesta con mayor o menor sutilidad por parte del patriarcado, o a qué coctel de todos los factores imaginables.

No tengo conocimientos como para saber si los elefantes reclaman a las elefantas un poco de alegría Macarena y las elefantas se dicen “ay, es verdad, me debo a mi elefante” o si las musarañas le lanzan un mordisco al pobre y estresado musaraño que, sintiéndose ajeno a esa burbuja en la que viven musaraña y musarañita, va penando por el bosque sintiéndose despojado y excluido.

 

Resultado de imagen de musaraña
No tengo er shishi pa farolillos, Manolo

No sé si en una utópica y ejemplar sociedad antediluviana, neutral, feliz y equilibrada, las madres, liberadas, estarían más activas sexualmente, o si los padres, comprensivos, derivarían sus energías, o si el asunto se arreglaría entre adultos activos sexualmente, que vamos, si la tribu esta es utópica, entonces las relaciones monógamas fijo que no serían la única opción.

También sé seguro que vivimos muy, muy enajaulados, encorsetados, condicionados, ahogados, en una sociedad con capas y capas de castración y basura ideológica represiva tanto para unos como para otras.

La sexualidad no sabemos si es así o es que la pobre está mortalmente herida por acúmulo de religiones, hombres organizando el mundo, etc. Y ahí entra la confusión: qué bonito es el puerperio pero oh, despierta ya, Blancanieves, que hay que “cuidar” de tu pareja, que si no, la relación se fastidia por tu culpita, so monja¿Me debo a mi pareja o a lo mejor no me debo yo a nadie ni estoy haciendo yo nada mal?

 

El puerperio es un viaje alucinante y un cambio de conciencia brutal. Al final de su ciclo, renace una mujer con un nivel espiritual, empático; con una crítica interior a las cosas que están enfermas en esta sociedad; con una renovación como ser humano, un cambio en prioridades, una responsabilidad social, que simplemente, no tienen parangón.

Ninguna experiencia vital se puede asomar siquiera a un puerperio vivido con consciencia y con paciencia.

No sé qué cojea en todo esto. Claramente, mi opinión está muy impactada por esto de haber viajado al mundo puérpero de elevación intensiva de conciencia. Lo que sí que sé es que no somos la Bella durmiente y que ningún “príncipe” tiene que venir a nuestra ensoñadora torre a “despertarnos” de nuestro amable y puérpero sueño.

Imagen relacionada
El buen príncipe a punto de llevarse un estufío monumental

 

Así que tengo una propuesta sesuda, consciente, repensada y muy intelectual para el correcto enfoque de esta situación:

El puerperio pasa solo. Cálmense un poquito.

Ea, ea.

 

 

 

Las imágenes:
Musaraña puérpera: foto de Manolo Castro, en https://elguadarramista.com/2013/10/19/musarana-iberica-insaciable-insectivora/
Pintura: “Sleeping beauty” de Henry Meynell Rheam
Anuncios

¿Tienes un proyecto? El éxito podría depender de tu Ciclo

¿Quieres usar un ingrediente clave para cumplir con tus promesas, conseguir tus objetivos, atreverte a todo, romper con alguna parte de tu vida..?

Desde ordenar tu casa a emprender un negocio, tus energías están a tu disposición para tus proyectos si sabes cómo y cuándo utilizarlas a tu ventaja…

Sigue leyendo

Fertilidad III. Los cuidados para la fertilidad.

Como en cualquier complejo engranaje, nuestro equilibrio total se alcanza uniendo cuerpo, mente y espíritu en la misión que has decidido cumplir. La dieta es una parte primordial, pero no podemos pretender cambiarlo todo solo con ella: vamos a poner en marcha los demás cuidados que armonizarán nuestro ciclo menstrual y muy específicamente sanarán, equilibrarán y potenciarán nuestra fertilidad – es decir, el funcionamiento normal de nuestro ciclo -desde todos los niveles.  Sigue leyendo

MI DIETA DE LA FERTILIDAD. PARTE II

 

PARTE II. YA COMEMOS BIEN, AHORA VAMOS A POTENCIAR NUESTRA FERTILIDAD.

¿Cómo mejorar tu fertilidad con la dieta? Cuando llevaba un tiempo buscando el embarazo recibí un consejo de mi maestra que dio un giro a los acontecimientos. Me preguntó que cómo comía yo. Yo comía, como expliqué en la primera parte, ecológico, ovo-lacto vegetariano, bajo en gluten, cero químicos y aditivos… Y sobre todo sin azúcar y extremadamente bajo en otros tipos de endulzantes. Suena bien, ¿no?

Pero hacía falta más, alimentos que me potenciarían el funcionamiento de mi sistema reproductor (fertilidad… menstruación…) y además, cuidados específicos (que será la tercera parte del artículo).

Con todo esto, además de potenciar mi fertilidad, estoy creando una reserva sana de la que mi bebé podrá alimentarse… un entorno limpio y fuerte… ¡que viene genial si las primeras semanas de embarazo te cuesta comer como siempre, como me pasaba a mí! Me consolaba muchísimo saber que mis reservas, mi sangre, mis tejidos… estaban tan bien cuidados y preparados, porque era incapaz de cocinar, y comía comidas de mi infancia preparadas por otros, jajajaja.

Sigue leyendo

IDEAS PARA ANUNCIAR UN EMBARAZO

¿Cuándo anunciarlo? ¿ A quién? ¿De qué forma? ¿Y si no reaccionan bien?

Como todos los padres, sentíamos que este embarazo era tremendamente especial: en mi rama de la familia hacía 19 años que no había bebés y, además, éste sería el primero de su generación: el primer bisnieto. Cuando llegó el momento, tuvimos claro que anunciaríamos el embarazo sólo después de cumplido el primer trimestre. Teníamos varios argumentos: Sigue leyendo

MI DIETA DE LA FERTILIDAD. PARTE I

¿Qué quieres? ¿Cuánto lo quieres? ¿Cuánto necesitas aferrarte a ciertos hábitos, comidas, creencias? ¿Podrías dejarlos atrás si supieras que ello te ayudaría a conseguir tu meta? Hoy os presento la dieta que cambió mi vida hace muchos años, y que recomiendo a todo el mundo, no sólo a aquellas que deseen aumentar su fertilidad.

 

¿Cómo mejorar nuestra fertilidad con la dieta?

En mi camino a la maternidad comencé por intentar que todo sucediera a su tiempo y sin controlarlo. Con el paso de los meses, decidí ir introduciendo cosas en mi vida cotidiana que pudieran fomentar mi fertilidad, poco a poco, suavemente. Os iré explicando todo lo que hice, pero aquí presento la base de todo…

Cuando me puse a escribir sobre cómo he cambiado mi cuerpo, mente y emociones a través de la dieta, y además he aumentado mi fertilidad y mejorado drásticamente el entorno en el que crece mi bebé dentro de mí, me di cuenta de que no podía resumirlo en unas pocas líneas. Sigue leyendo

CÓMO CUIDAR DE UN RESFRIADO EMBARAZADA

Sí, cuidar: porque no olvidemos que los constipados, al igual que la gripe, no requieren de ningún tipo de medicamento. No existe remedio que “cure” de por sí un resfriado. Tienen su ciclo propio y si no los entorpecemos, pasan solitos gracias a la actuación sabia de nuestro cuerpo. Lo que algunas personas suelen tomar (esos medicamentos que tanto se anuncian en la tele) sólo sirve para enmascarar las molestias que nos producen, en ocasiones haciendo que no nos cuidemos correctamente al tener una falsa sensación de estar bien. Sigue leyendo

Una de comadreo: mi menstruación y sangrado libre.

Hace tiempo que quería escribir unas líneas sobre mi menstruación y el sangrado libre, para compartir mi vivencia por ahora (que está en continuo cambio), para conocer la vuestra y por si acaso puede servir mi humilde experiencia para animar a alguna mujer a explorar su forma de vivir el ciclo.

Sigue leyendo

Doulas, velocidad y tocino.

¿Qué es para mí una doula y por qué creo que no son el demonio? Con carta a una matrona incluida.

Llevaba yo tiempo queriendo escribir sobre la figura de la doula desde mi punto de vista y justo salta una polémica en Por un Parto Respetado en Facebook a raíz de la Semana de la Doula. Los comentarios de ciertas matronas me han parecido tan rencorosos y tan a la defensiva que me he planteado la posibilidad de no escribir, porque no me apetece nada convencer a nadie. Lo que más me chocó es que muchas afirman que no son necesarias las doulas. Eso es como decir que las ópticas no son necesarias porque tú no llevas gafas. Todo va sobre necesidades. Sigue leyendo

La crianza respetuosa “de libro”

‎”No quiero tratar a un niño según un manual. Ningún manual. ¿Acaso trato a mi pareja según lo que me diga Estevell o Gonzáloz? ¿Acaso podría basar mi relación en las reveladoras y emotivas pautas publicadas en un libro de 300 páginas? Veo en muchas mujeres el síndrome del gurú de crianza. Sigue leyendo

¡La primavera los Úteros altera!

Madre mia… la de tiempo que no publico nada nuevo por aquí, centrada en Faceboook que estoy… de todos modos no soy una gran “opinadora” 😀 pero espero pronto traducir alguna cosilla. Mientras, una fan y amiga de Úteros, Nina, nos deja con este relato erótico escrito por ella misma en un calentón, para subir los ánimos… chicas…. ¡estamos vivas o que!

http://blogs.los40.com/lamardenoches/?p=6571

La leche amarga, ¿biberón o teta?

Hola todas, creo que corremos el peligro de hacer de esto de la protesta contra el artículo de “mamá o vaca” un punto de inflexión para que las personas a favor del bibe acaben por creer que queremos negarles su opción. La mayoría de nosotras no estamos realmente “en contra” del bibe, no es una guerra de bandos. Sólo en contra de que nos insulten y en contra de la falta de información. Sigue leyendo